La Luna.
La Luna es el satélite natural de la Tierra y nuestro vecino más cercano en el espacio. Visible a simple vista desde cualquier lugar del planeta, ha inspirado mitos, poemas y avances científicos. Aquí tienes lo esencial explicado de forma clara y atractiva.
Aspecto y tamaños
- Diámetro: 3.474 km (poco más de un cuarto del diámetro de la Tierra).
- Masa y gravedad: pesa mucho menos que la Tierra; la gravedad en su superficie es ~1/6 de la terrestre, por eso los astronautas podían saltar más alto.
Órbita y fases
- Distancia media: ~384.400 km.
- Movimiento: tarda ~27,3 días en dar una vuelta relativa a las estrellas (mes sideral) y ~29,5 días en volver a la misma fase (mes sinódico).
- Fases: luna nueva, creciente, cuarto, gibosa y luna llena. Las fases cambian por la geometría entre Sol, Tierra y Luna.
Por qué siempre vemos la misma cara
La Luna rota sobre su eje exactamente al mismo ritmo que orbita la Tierra: por eso siempre nos muestra la misma "cara". Sin embargo, por pequeñas oscilaciones llamadas libraciones, con el tiempo podemos ver un poco más de su superficie (cerca del 59%).
Superficie y paisaje lunar
- Maria y tierras altas: las zonas oscuras que vemos desde la Tierra son "mares" basálticos (maria) formados por antiguas erupciones; las regiones más claras son las tierras altas, llenas de cráteres.
- Cráteres: creados por impactos de meteoritos durante miles de millones de años; hay cráteres gigantes como el South Pole–Aitken.
- Regolito: la “tierra” lunar —una capa de polvo y fragmentos— formada por impactos continuos.
Ambiente y temperaturas
- No hay atmósfera como tal: solo una exosfera extremadamente tenue, por lo que no hay viento ni sonido.
- Temperaturas extremas: en el día lunar puede superar +100 °C y en la noche caer por debajo de −170 °C; en sombras permanentes de los polos puede ser mucho más frío.
Agua y recursos.
- Hielo en los polos: misiones han detectado hielo de agua en cráteres permanentemente sombreados cerca de los polos.
- Otros recursos: materiales en el regolito (oxígeno ligado, metales, helio-3) son de interés para futuras misiones y posible explotación in situ.
Historia y origen.
La explicación más aceptada es la teoría del gran impacto: hace ~4.5 mil millones de años, un cuerpo del tamaño de Marte chocó con la proto-Tierra y los escombros formaron la Luna. Esta teoría explica muchas de las propiedades que observamos hoy.
Qué se ha explorado
- Misiones Apolo (1969–1972): seis alunizajes con muestras traídas a la Tierra, experimentos y datos directos.
- Orbitadores y sondas modernas: mapas detallados, detección de hielo y mediciones de la composición—misiones como LRO, Chang’e, Chandrayaan, entre otras.
Por qué importa.
- Ciencia: la Luna guarda registro de la historia temprana del Sistema Solar y sirve de laboratorio natural para estudiar procesos planetarios.
- Exploración: puede ofrecer recursos (agua, materiales) para apoyar futuras bases y misiones hacia Marte y más allá.
- Cultura: sigue siendo un objeto central en arte, mitología y el imaginario colectivo.
Curiosidades breves.
- Brillo: la Luna llena puede alcanzar magnitud ~−12,7 (mucho más brillante que cualquier estrella).
- Tiempo de comunicación: una señal de radio tarda ~1,3 s en ir de la Tierra a la Luna.
- Parte oculta: la "cara oculta" no es siempre oscura; recibe tanta luz solar como la cara visible, pero no la vemos desde la Tierra.
La Luna es a la vez familiar y misteriosa: la conocemos mejor que nunca gracias a sondas y misiones, pero sigue guardando sorpresas (como cuánto hielo exacto hay en los polos o detalles de su interior). Para observarla: usa unos binoculares para distinguir mares y cráteres; con un telescopio pequeño se aprecian aún más detalles.
¿SABÍAS QUE LAS ROCAS LUNARES SON MÁS ANTIGUAS QUE LAS ROCAS DE LA TIERRA?
Las rocas lunares son rocas formadas en la Luna, recolectadas por las misiones Apolo de Estados Unidos y el programa Luna de la Unión Soviética. Se recogieron 2415 muestras durante las seis expediciones Apolo, con un peso total de 382 kg, siendo la mayoría recolectadas por las misiones Apolo 15, 16 y 17. Las muestras se tomaron con diversas herramientas y fueron fotografiadas antes de ser guardadas en bolsas especiales para protegerlas de la contaminación durante su regreso a la Tierra.
Estas rocas lunares son más antiguas que las terrestres, datando entre hace 3200 millones y 4600 millones de años, representando un período temprano en la formación del Sistema Solar. A pesar de tener similitudes con las rocas terrestres en cuanto a isótopos de oxígeno, las rocas lunares tienen menos hierro, carecen de elementos volátiles como potasio y sodio, y no contienen agua.
Los diferentes estudios describen la superficie de la Luna, destacando que es de color gris y está cubierta por una capa de fino sedimento llamado regolito lunar. Este material se forma a partir de impactos de meteoritos y puede variar en espesor, siendo más grueso en las áreas más antiguas. El regolito es abrasivo y contiene restos de material expulsado por impactos lejanos, lo que lo convierte en un recurso valioso para la investigación científica. Además, el regolito está compuesto por rocas, fragmentos minerales y partículas vidriosas formadas por impactos, con una composición química que varía según la ubicación en la Luna. Por ejemplo, el regolito en las tierras altas es rico en aluminio, mientras que en los mares es rico en hierro y magnesio similar a las rocas basálticas.
En resumen, la Luna es un objeto celeste fascinante que continúa siendo objeto de estudio e investigación para comprender mejor su impacto en nuestro planeta y en el universo en general. Su presencia en el cielo nocturno nos recuerda la belleza y complejidad del cosmos que habitamos.
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